Por fallos de encriptación, la empresa AT&T fue víctima de un ataque de hackers que dejó en dominio público 144,000 direcciones de correo electrónico de sus usuarios.
La información de dichos correos provenía del servicio brindado por la empresa para sus usuarios de iPads, y líneas telefónicas 3G (que cuentan con acceso a internet). La empresa responsabiliza a 'hackers' de lo ocurrido, ignorando la existencia de fallas en la encriptación de registro de usuarios.
La empresa de seguridad tecnológica Goatse habría desarrollado un software que demostraba la posibilidad de utilizar las fallas de AT&T para extraer correos electrónicos de los usuarios. Ahora la empresa telefónica ha acusado a Goatse de malicia y de aprovechar el problema para su propia publicidad.
Por su parte, la empresa de seguridad tecnológica ha dicho que simplemente alertaba al público sobre los potenciales riesgos que implicaba el error de AT&T. Goatse no es la primera empresa de seguridad que prueba sobre errores de empresas; muchas empresas de seguridad e investigadores independientes han probado el software de empresas para demostrar sus vulnerabilidades.
La empresa telefónica afirma nunca haber estado en contacto con Goatse, y creen que un cliente de AT&T fue el informante que alertó a la empresa de seguridad tecnológica. El panorama se complica aun más con el involucramiento del FBI en el caso.
El hecho ha demostrado la fragilidad en el manejo de información personal importante que presentan empresas, especialmente en el área de servicios móviles, dados los procedimientos que se utilizan.